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El proyecto museológico
El análisis del entorno, las tensiones y los retos de la cultura
y la industria del diseño, así como los resultados del diagnóstico
de los fondos museísticos existentes y también de aquellos
nuevos patrimonios que hay que incorporar urgentemente sitúan los
parámetros básicos para la elaboración del concepto
de infraestructura museística. La misma idea de continuidad histórica
de la tradición creativa de Barcelona como elemento que debe tenerse
en cuenta, así como la necesidad de imaginar un artefacto museístico
que supere el carácter de contenedor estático de colecciones
confluyen en la necesidad de un concepto museológico avanzado.
El Museu del Disseny de Barcelona se plantea como una factoría
de conocimiento, es decir, un espacio vivo, que formule preguntas y nos
acerque a nuevas respuestas y en el que sea posible tanto la experimentación
y la investigación, como la presentación de nuevas propuestas
y conceptos de futuro, como, por ejemplo, la mirada contemporánea
al pasado y la exploración de nuevas interpretaciones de la realidad.
Por esta razón, el Museu del Disseny de Barcelona será una
infraestructura museística en la que el lenguaje expositivo se
combinará con la programación de actividades, acciones y
experimentaciones no expositivas en torno a los tres grandes conceptos:
cultura, tecnología y creatividad.
La propuesta museológica3 que se está desarrollando ha tenido
en cuenta las necesidades de las colecciones y las disciplinas del diseño
y, por otra parte, las claves que marcan las tendencias y procesos internacionales
tanto desde el campo del diseño como de la gestión museística
y cultural. Los criterios previos con los que se ha elaborado la propuesta
de discurso museológico son dos: desarrollar una lectura transversal
y pluridisciplinaria y, a la vez, mantener la unicidad de las colecciones
y de las disciplinas asociadas.
El discurso museológico se centra en el binomio creatividad-utilidad
inherente al concepto de diseño como ámbito de producción
de la artificialidad y como proceso creativo. Se presentarán sus
raíces históricas, se tratará su impacto en la vida
cotidiana contemporánea, se plantearán los nuevos retos
y se analizarán las nuevas tendencias desde una perspectiva general
y pluridisciplinaria. Se reflexionará sobre las dimensiones artístico-expresivas,
simbólicas, tecnológico-funcionales y económicas
del diseño desde una visión que enriquezca la dimensión
antropológica con la que hay que analizar la complejidad del mundo
de la artificialidad. El marco geográfico del discurso contemplará
la dimensión local relacionada con el papel de Barcelona, Cataluña,
España y su entorno en el arco mediterráneo, la tradición
del diseño europeo y el diálogo con las grandes tendencias
del panorama internacional del diseño.
El criterio de unicidad de las colecciones permitirá presentar
de forma organizada las diferentes áreas de los fondos y la relación
con las disciplinas específicas, sin perjuicio de las lecturas
transversales que permite desarrollar el planteamiento del discurso museológico
general, abierto a la exploración de nuevos temas de interés
de la gente y de los creadores.
Los fondos museísticos municipales iniciales contienen una interesante
colección de artes decorativas; la mejor colección de cerámica
decorada y ornamental de España; una colección importante
de artes gráficas; una colección muy importante de tejidos,
y especialmente de indumentaria y complementos, y la mejor colección
de diseño industrial de España. En total, se dispone de
más de cien mil objetos. La perspectiva del nuevo proyecto permitirá
ordenar y aumentar los fondos. Las colecciones de futuro incorporarán
nuevos fondos de arquitectura, diseño gráfico y comunicación
visual, y los nuevos patrimonios relacionados con el diseño digital
y multimedia. Las áreas temáticas específicas en
función de las cuales se organizarán las colecciones serán:
artes decorativas, cerámica, diseño y comunicación
visual, arquitectura y diseño urbano, diseño industrial,
moda y complementos, y diseño digital y multimedia, con una referencia
a la publicidad como producto de comunicación.
La articulación museística
El Museu del Disseny de Barcelona se plantea como un espacio vivo que
supere la dimensión tradicional de contenedor de colecciones para
actuar como motor cultural. Se trata de una infraestructura concebida
como una pieza integrada en un sistema al servicio de la experimentación,
la investigación, la divulgación y la sensibilización
con respecto a la cultura del diseño: una infraestructura museística
que actúe como factoría de conocimiento e instrumento moderno
de conservación de las colecciones existentes y de preservación
de los nuevos patrimonios.
La articulación museística tiene en cuenta tanto el funcionamiento
equilibrado de los recursos expositivos como la capacidad de organizar
propuestas y actividades en los formatos más variados.
La organización expositiva se basa en dos tipos de exposiciones
simultáneas: las exposiciones transversales y las temáticas.
A estas dos líneas genéricas de programación expositiva
se añade una tipología de espacios basada en tres modelos
diferenciados: las exposiciones estables, las exposiciones temporales,
y las galerías de estudio (o almacenes que se pueden visitar).
El Museu del Disseny contará, además, con un jardín
exterior para la presentación de las colecciones de mobiliario
urbano y grandes elementos tridimensionales, así como para la organización
de acciones en formatos diversos.
Las exposiciones estables se concebirán como espacios de comunicación
cambiantes. Las exposiciones temporales permitirán renovar constantemente
las propuestas relacionadas con los ejes de investigación del centro,
con temas de actualidad o con producciones realizadas en colaboración
con otras instituciones, colectivos y profesionales. Las galerías
de estudio (o almacenes que se pueden visitar) permitirán que el
público interesado pueda visitar el fondo del museo como parte
de una visita singular o para estudiar y aproximarse de forma intensiva
a las colecciones.
| Museu
de les Arts Decoratives |

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Los precedentes del Museu del Disseny
La idea de crear un espacio en el que se integrasen las artes del objeto
y en el que fuese posible establecer una relación entre las escuelas,
los profesionales, el público y la industria tiene un precedente
histórico en la Barcelona de los años treinta. El ideario
político de las administraciones noucentistes situó la cultura
como un elemento estructurante del progreso del país. Joaquim Folch
i Torres imaginó un museo dedicado a resumir, presentar y preservar
el patrimonio de las artes del objeto. La Junta de Museos creó
en el año 1932 el Museu d'Arts Decoratives, ubicado en el Palau
Reial de Pedralbes. Este nuevo espacio público ganado para la cultura
pretendía ser escaparate de la tradición de las artes del
objeto, y espacio de estudio para los artistas y creadores del momento,
integrando las diferentes disciplinas: los objetos de uso cotidiano, artístico
y ornamental. En el año 1949, la Administración franquista
decidió desmantelar el museo, lo fragmentó y trasladó
parte de las colecciones a una serie de edificios dispersos por la ciudad,
inadecuados para la actividad museística y sin capacidad para permitir
el crecimiento de las colecciones y la gestión adecuada de los
servicios internos y externos.
A partir de la recuperación de las instituciones democráticas,
fueron muchas las voces que reclamaron que se impulsase una infraestructura
dedicada al diseño. El propio Oriol Bohigas4 formuló y defendió
a principios de los años noventa una propuesta específica
para recuperar de nuevo un espacio museístico unitario que permitiese
volver a presentar al público las importantes colecciones municipales
así como ampliarlas con nuevos fondos contemporáneos.
En 1995, de nuevo en el Palau de Pedralbes, se vuelve a abrir al público
el Museu d'Arts Decoratives con la presentación de las colecciones
históricas y una nueva exposición representativa de diseño
industrial organizada por Quim Larrea y Juli Capella que todavía
hoy es la más importante de España. En el año 1999,
el Plan Estratégico de Cultura5 impulsado por Ferran Mascarell
detectó de nuevo la necesidad de crear un museo dedicado al diseño
como una de las nuevas infraestructuras culturales más necesarias.
En
el verano de 2001, el equipo MBM Arquitectes (Oriol Bohigas, J. Martorell,
D. Mackay, O. Capdevila y F. Gual) ganó el concurso público
convocado por el Ayuntamiento de Barcelona. A partir de ese momento, se
inició el proceso de definición del proyecto en el marco
de un diálogo conceptual y técnico entre arquitectura y
museología que ha sido muy enriquecedor. El proyecto básico
de arquitectura redactado por MBM ha sido desarrollado a partir del proyecto
museológico con un programa que tiene que permitir una gestión
flexible y eficiente de las necesidades de las actividades externas e
internas del museo. El Museu del Disseny de Barcelona es una apuesta estratégica
relacionada con tres grandes objetivos: la creación de la nueva
centralidad urbana de la Plaça de les Glòries; el impulso
de la innovación en el campo de la promoción económica
y de la actividad profesional e industrial del diseño, y un proyecto
cultural de futuro que resuelve un importante déficit pendiente
en el mapa museístico de la ciudad y abre una plataforma de impulso
de la creatividad y la innovación.
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