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El centenario de las agregaciones
TEXTO: Gabriel Pernau
Sant Martí de Provençals
TEXTO:Francesc Caballé
Gràcia
TEXTO: Carolina Chifoni
Sants
TEXTO: Vicenç Navarro i Lluís Puyalto
Sant Andreu de Palomar
TEXTO: Joan Pallarès-Personat
Sant Gervasi de Cassoles
TEXTO: Àngel Tuset / Amèlia Poves
Les Corts de Sarrià
TEXTO: Lluís M. Bou i Eva Gimeno
Horta - Sarrià
Fotos: Eduard Olivella
Agraïments: Arxius Municipals dels districtes de Sants-Montjuïc, Les Corts, Sarrià-Sant Gervasi, Gràcia, Sant Andreu i Sant Martí

 

TEXTO: Àngel Tuset / Amèlia Poves

Sant Gervasi de Cassoles

Entre el llano y la montaña

Sant Gervasi era un pueblo agreste, situado al pie de la montaña de Collserola, que se dedicaba sobre todo a la agricultura.

Estaba emplazado entre el llano y la montaña y atravesado por bastantes torrentes y barrancos. Eran un ejemplo el paso del Testament dels Ases, bajo la torre del Frare Negre, al lado del cual hoy están emplazados los jardines de la Tamarita; y el Torrent del Mal que bajaba por la calle Ganduxer e iba a parar a los actuales jardines de Vila Arrufat.

El historiador Carreras Candi, a principios del siglo XX, lo describe así: "Profundos torrentes descendiendo de la Serra de Serola, rodeaban la pequeña iglesia de los santos Gervasio y Protasio y arañando todo el término de punta a punta".

Según la descripción que hace el Diccionario Madoz, en 1885, el territorio de Sant Gervasi comprendía 239 fanegas de tierra -una fanega puede equivaler a unos 3.000 metros cuadrados- de las cuales 77 eran sembrados, 169 de viñas, 5 de huerta, 20 de bosque y 40 yermas. Producía trigo, vino, legumbres y hortalizas, criaba ganadería y practicaba la caza. A mediados del siglo XVII, había edificadas 9 casas, en 1832, 50, y, a finales del XIX, 100. Entre éstas se había empezado a construir el Colegio de los Sres. Carreras que ofrecía todas las ventajas que la vida de campo podía proporcionar a los alumnos, además de la proximidad a la gran ciudad. A finales del siglo XIX empezaron a establecerse gran cantidad de colegios, como por ejemplo las Teresianas, o casas de salud, como la del Pilar o Nuestra Señora de Belén. En la subida del camino de Bellesguard, se erigía el palacio de recreo de los condes de Barcelona. Las únicas industrias que se instalaron fueron la fábrica de las famosas píldoras del doctor Andreu, en la calle Mercedes, y las fábricas de tejidos del Puget.Desde 1884, Sant Gervasi dispuso de un edificio destinado a Casa Consistorial, similar al que poseerían otros pueblos agregados.

La plaza de la Bonanova el año 1842. A la izquieda, fuera del plano, la iglesia y, al fondo, el edificio de la Rotonda.

Sant Gervasi se había erigido como parroquia en el año 1251, bajo la advocación de los santos Gervasio y Protasio, una vez separada de Sarrià. La plaza Bonanova fue urbanizada hacia 1850, en terrenos del campo de Suca, y desde principios del siglo XVIII, una capilla dedicada a la Mare de Déu dels Afortunats desplazó el culto de los mártires Gervasio y Protasio hasta que tomó el nombre de Mare de Déu de la Bonanova. La iglesia parroquial de la Bonanova también era reclamo de toda la ciudad como objeto de devoción y romería.

Sant Gervasi ha tenido dos escudos: el primero formado por dos coronas de laurel y dos palmas de los mártires gemelos Gervasio y Protasio, contiene, además, dos cazuelas/cacerolas; se utilizó hasta 1891. El segundo, que contiene dos casas y dos espadas, se utilizó desde 1892 hasta 1897. Por este motivo, la tradición popular ha elaborado dos interpretaciones distintas del topónimo Cassoles: de acuerdo con el primer escudo, sería que se hacía mención de un horno de arcilla, y, de acuerdo con el segundo, dos casas soles producen la contracción Cassoles.

Salvador Andreu, Fred Pearson, Antoni Gaudí y Nicolau Rubió i Tudurí -autor de los jardines de la Tamarita- dejaron su impronta a lo largo del territorio de Sant Gervasi.

Se urbanizaron las tierras de cultivo y se convirtió en un lugar de recreo y tranquilidad para muchos habitantes de Barcelona. En palabras del historiador Francesc Curet era "como un jardín bien cultivado que ha florecido entre Les Corts, Sarrià, Gràcia y Horta. Y las colinas que lo rodean son espléndidos miradores. Así, el urbanismo no tiene un centro, sino círculos de casas que se han ido agrupando alrededor de la Bonanova y el Putxet, y han poblado, sin empujones, los campos de Can Bori, Lladó, Figueres y Galvany".

En 1850, empezó la urbanización de los terrenos del Puget; en 1852, se construyó un nuevo cementerio; en 1862, se iniciaba la construcción de la carretera de Sarrià; en 1863, se inauguraba el ferrocarril de Barcelona a Sarrià; en 1865, se construía la carretera de Horta; en 1874, se establecía el alumbrado de gas; en 1880, se inauguraba el tranvía a vapor. La población de Sant Gervasi experimentó un fuerte incremento: en 1851, tenía 887 habitantes y, en 1893, eran ya 9.174.

En 1876, la Diputación envió un oficio a todos los municipios afectados para informarles del proceso iniciado por Barcelona y solicitar su opinión; el Ayuntamiento de Sant Gervasi, en el acta de la sesión del 24 de mayo de 1876, comunicaba: "No puede admitir de manera alguna este ayuntamiento la proposición del Sr. Diputado por considerarla perjudicial a los intereses de sus administrados". La oposición de todos los pueblos afectados permitió a la Diputación arrinconar la propuesta hecha por Barcelona.

Los pueblos afectados se unieron en una Junta de Municipios para luchar contra las ambiciones del municipio de Barcelona y defender sus derechos. Se enviaron a Madrid diferentes exposiciones y comisiones -1879, 1883, 1889 y 1892- en respuesta a los diferentes intentos de agregación del consistorio barcelonés.

En un informe de la Comissió de Governació de 1887, los regidores José Rovira, Lorenzo Nualart, Casimiro Pla, Gervasio Salat y Ramon Farquell refutaban los argumentos empleados para solicitar la agregación a Barcelona.

En cuanto a la negación de la fisonomía propia y diferente de cada población porque debían su desarrollo a Barcelona, consideraban que era falso ya que los pueblos del llano son muy diferentes entre sí: Gràcia, Sants, Sant Martí y Sant Andreu son pueblos industriales; Horta es una villa rural; Sarrià y Sant Gervasi son una mezcla de antiguas casas solariegas y quintas de veraneo. "Si la población nueva proviene de Barcelona es debido a que no cabían dentro de los moldes estrechos de la capital como las prescripciones urbanas, los crecidos alquileres y los elevados impuestos y contribuciones". En cuanto al argumento de detener el matuteo (contrabando) y la disminución de gastos en personal de vigilancia, se consideraba falso ya que al ser los límites, una vez agregados, mucho más grandes y con montañas, se producirían verdaderas batallas y aumentaría el número del personal.

Intento de pacto

Las consecuencias de la agregación se preveían negativas y, en cambio, Sant Gervasi aportaba vías alternativas para solucionar los problemas de los consumos y del urbanismo: la asociación o una ley especial con la que "obtendría Barcelona la desaparición de todas las dificultades que se oponen a la realización del plano de ensanche".

El informe, a pesar de ser antiagregacionista, daba un paso adelante en la solución del problema. El hecho de solicitar una ley especial que regulase y vigilase los intereses de los pueblos, si se aprobaba el proyecto de agregación, significaba la aceptación, en último término, de una agregación pactada entre todas las partes. Ésta sería la postura que, más tarde, defendería el alcalde de Sant Gervasi, Salvador Pubill Bertran: "Querer contrastar la fuerza de la ley es una locura que sólo producirá la agregación incondicional mientras que con una oportuna transacción sería fácil alcanzar condiciones favorables para San Gervasio que por sí solo carece de vida propia como lo demuestra el examen de todos sus servicios públicos cuya deficiencia es prueba evidente de que no tiene medios para llenar sus necesidades..."

El segundo documento es una exposición -fecha del 24 de junio de 1892- enviada a Madrid junto a una comisión con oficios de entidades como Círculo Recreativo, Gremios Encabezados, Ateneo, Centro Recreativo La Unión, El Porvenir, Vecinos del Putxet. En principio, la exposición ponía en duda los beneficios de la agregación, "al considerar desapasionadamente el porvenir que nos espera en la falta de condiciones materiales para la existencia de una gran Ciudad cual la que se trata de formar al considerar la falta de atractivos para sostener sin decadencia esa pretendida reproducción de París y Londres; el temor de los fatales resultados que conmueve a los que han pasado por los terribles efectos del bien al mal, del apogeo a la miseria hace volver recelosos a los que lo preveen". Además, "la ley municipal no se interpreta con justicia pues su artículo 10 define claramente los grupos de población que pueden ser agregados previa consulta al Consejo de Estado; y el ensanche de las poblaciones que cuentan con más de cien mil habitantes sólo podrá verificarse hasta una distancia máxima de 6 km, distancia que excede en el proyecto que hoy se somete a la aprobación del Senado".

Hasta el último momento, el Ayuntamiento de Sant Gervasi luchó contra la agregación. El 14 de abril de 1897, el alcalde Jorge Cuxart Salisach convocaba al Ayuntamiento en sesión extraordinaria. El alcalde informó que una comisión de consejeros de los ayuntamientos afectados por la agregación a Barcelona le había visitado en su casa y le había comunicado la intención de enviar comisiones a Madrid para oponerse al proyecto de agregación.

El Ayuntamiento discutió cuál había de ser su postura; el regidor Jaime Suñol Modolell señalaba que los periódicos daban por hecha la agregación y los regidores Jaime Aymerich Sagués, José Matheu Bonastre y José Roses Dumasqué consideraban que era demasiado tarde. Sin embargo, el Ayuntamiento acordó enviar una comisión a Madrid con los otros municipios para luchar contra la agregación o para conseguir unas mejores condiciones para su pueblo.