La red metropolitana de ciudades

Front Marítim. La otra Vila Olímpica
La apertura de la Diagonal. El viejo sueño
Diagonal Mar. Un nuevo centro ubano

El Besòs. De alcantarilla a parque

El eje del Llobregat. La ampliación del puerto y los nuevos espacios naturales
Aeropuerto. Escala intercontinental
TAV / La Sagrera. El tren del progreso

Ciutat Vella
Completar la reforma del centro históric
o

Barcelona(s). 2004, los futuros de la ciudad


     

 

TEXTO: Marta Ricart

Front Marítim
La otra Vila Olímpica

 

Cuando en 1992 se empezó a impulsar la reforma del litoral de Poblenou, una de las promociones de nuevas viviendas previstas en esta zona, antes industrial, era la de Front Marítim. El futuro barrio ya se ha comenzado a construir entre las calles Lope de Vega, Llull, Selva de Mar y el paseo Garcia Fària (el lateral de Ronda Litoral), justo al lado de Diagonal Mar. En estos terrenos (20,4 hectáreas) estaban, entre otras, las factorías de Macosa, o Can Girona, y la de Catalana de Gas, dos de las fábricas más grandes de Poblenou. Como un recuerdo de ellas se pensó en bautizar el barrio como Can Girona o de la França Xica (por los especialistas franceses que atrajeron las fábricas), pero parece ser que sólo quedarán una torre de aguas y una chimenea. La operación urbanística, que se ha bautizado como la segunda Vila Olímpica, se ha impulsado relativamente rápido (la tramitación se aprobó en 1995) y tendrá en conjunto 1.723 pisos, repartidos en siete manzanas. El Ayuntamiento convocó a siete equipos de arquitectos para que planteasen las características del nuevo barrio. Carles Ferrater, autor de la villa olímpica de Vall d’Hebron, propuso mantener la trama cuadriculada del Eixample para urbanizar esta nueva área de la ciudad. Las manzanas tendrán patios interiores públicos y su frente marítimo será más bajo que el resto (excepto una torre algo más alta en cada esquina de las manzanas) porque cuantos más pisos puedan disfrutar de vistas marítimas, mejor.
Los pisos se comenzaron a construir en la primavera de 1997 en la manzana de promoción pública (276 pisos), donde ya se han comenzado a trasladar los afectados por la actuación urbanística. Otra de las manzanas (192 pisos) la edifican las cooperativas de los sindicatos CCOO y UGT. Las cinco manzanas restantes serán de promoción privada, que llevarán a cabo diferentes inmobiliarias de capital español. Está previsto que los pisos se acaben a finales de año. Los primeros residentes de los pisos de los sindicatos y de los privados llegarían a finales de 1999.
El Ayuntamiento subastó diferentes parcelas de suelo, que eran de su propiedad, del área metropolitana y, principalmente, del Hòlding Olímpic. Era suelo que había sido expropiado cuando se construyó la Ronda Litoral. La existencia de suelo público, que pudo ser adquirido por los constructores a mejor precio de lo que es habitual en la ciudad (aunque ellos se quejen que no demasiado barato) permitió imponer una condición: el 45% de la promoción de pisos debería ser de precio tasado, es decir, subvencionado. Así, los pisos (sin contar los de promoción pública) costarán desde doce o trece millones de pesetas hasta los precios que fijen las inmobiliarias, que hablan de pisos de cuatro habitaciones a treinta millones. La primera que comercializará sus pisos es FCC y no prevé viviendas de más de treinta millones.
Justo al lado de las siete manzanas de Front Marítim también continúa la transformación de suelo industrial en residencial. Incosa, una inmobiliaria de "la Caixa", compró suelo para edificar dos manzanas más de pisos, que incluyen casitas unifamiliares en el interior de la manzana, como se ensayó en la Vila Olímpica.
El plan urbanístico prevé que los promotores privados deberán urbanizar las calles y áreas públicas del nuevo barrio. Esta tarea ya ha comenzado y seguramente estará acabada cuando el actual mandato municipal llegue a su fin, a mediados de 1999.

El nuevo barrio se levanta sobre terrenos públicos que los promotores adqurieron a buen precio. Esta circunstancia ha permitido que el 45% de las viviendas sea de precio tasado.
(© Joan Guerrero)
 

Las cifras

  • Superficie
    20,4 hectáreas
  • Viviendas
    1.723
  • Fecha de finalización
    1999
  • Inversión total (estimación)
    más de 20.000 millones de ptas.

       

 

TEXTO: Marta Ricart

La apertura de la Diagonal
El viejo sueño

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La prolongación de la Diagonal hasta el mar, hasta la Rambla Prim, es un viejo sueño que poco a poco se va haciendo realidad y que también forma parte de la nueva Barcelona del 2004. Ildefons Cerdà, que planteó la plaza de las Glòries como el centro neurálgico de su Eixample, no imaginaba que la plaza acabaría siendo un límite donde moriría la gran arteria, mientras la ciudad, desde Sant Martí hasta el Besòs, crecía sin demasiado orden y concierto. Ahora, después de años de parálisis, la nueva trama urbana de calles se quiere acabar en 1999, pero las más de 5.000 viviendas que se ha previsto hacer en los márgenes de estas calles se irán levantando con más lentitud.
En 1988 se aprobó un primer plan para la apertura de la Diagonal por el centro de Poblenou hasta Prim. El visto bueno definitivo se hizo esperar hasta mediados de 1993, y fue uno de los asuntos que generó una fuerte disputa entre el Ayuntamiento y el director general de Urbanismo de la Generalitat, Joan Anton Solans, que rebajó la edificabilidad inicialmente propuesta por el Ayuntamiento. Al final, el índice quedó en 1,3 metros de techo por cada metro cuadrado de suelo después que el plan se desencallara por un acuerdo político.
El proyecto afecta un ámbito de más de sesenta hectáreas, lo que supone expropiar unas 730 viviendas antiguas y unos 500 negocios, muchos de ellos pequeñas industrias y talleres. La operación se preveía desarrollar en unos diez años y se estimaba que requería una inversión de 147.000 millones de pesetas.
La actuación trazará una avenida de cincuenta metros de ancho, y continuará las conexiones de las calles que la han de cruzar, muchas de ellas interrumpidas por la existencia de edificaciones. Asimismo, se construirá una trama, lo más fiel posible a la del Eixample, integrada por una veintena de manzanas de viviendas con zonas verdes –como un parque de cuatro hectáreas más o menos, en la actual confluencia de la avenida Diagonal con Pere IV–, espacios para equipamientos (en la antigua fábrica textil de Ca L´Aranyó, que acogerá un museo de la moto, entre otras instalaciones públicas, al lado de las Glòries) y algún espacio reservado para oficinas.
Se invitó a las cooperativas sindicales de CCOO y UGT, a una empresa del Estado y a la del consejo comarcal a construir pisos: más de 3.000. Poco a poco, los promotores privados más importantes de la ciudad (Enric Reyna, Núñez i Navarro, el grupo Figueras, La Clau d´Or, Vallehermoso, Caixa de Catalunya) fueron tomando posiciones, pero el inicio del proyecto lo propició la construcción del centro comercial Barcelona Glòries, participado en parte por el Consorcio de la Zona Franca y abierto en 1995, que permitió dibujar un primer tramo de 500 metros de avenida desde las Glòries hasta la calle Llacuna en 1991. Este modelo se tenía que ir continuando por tramos (en 1993 llegó un segundo de 400 metros, entre las calles Selva de Mar y Josep Pla), algunos de los cuales quedan aún pendientes.
El proyecto Diagonal-Poblenou se vio seriamente amenazado por los problemas de la cooperativa sindical UGT y la desaparición de la empresa estatal de vivienda. Durante todo este tiempo, podría decirse que se reformuló como una promoción eminentemente privada, porque la vivienda pública quedaba pendiente de una actuación que podría desarrollarse en un futuro. De momento, sólo se prevé edificar medio millar de pisos públicos.
A finales de 1996 el plan se reactivó. Los promotores privados iniciaron la construcción de un edificio de 88 pisos destinado a alojar a los afectados por los derribos de las viejas edificaciones, que se deberán sustituir por otras nuevas. Esta primera actuación de vivienda privada reforma casi once hectáreas. Será una promoción de 1.200 pisos , la más grande y la situada más cerca de las Glòries, con una zona verde de una manzana que urbanizarán los mismos promotores privados. La inversión en construcción sería de unos 10.000 millones de pesetas (sólo el parque cuesta 1.000).
Con la voluntad de espolear la actuación de los constructores, al mismo tiempo que éstos encauzaron la iniciativa, el Ayuntamiento decidió acelerar la urbanización de las calles. Las indemnizaciones para las expropiaciones, los derribos de antiguos edificios y la urbanización del suelo en los espacios públicos se calcula que tendrán un coste, para toda la superficie de apertura de la Diagonal, de 19.500 millones de pesetas, de los cuales el Ayuntamiento sólo pagará 5.600, mientras que el resto correrá por cuenta de los promotores privados.
Hasta finales del actual mandato, a mediados de 1999, se invertirán unos 4.000 millones de pesetas en esta tarea. El gobierno municipal adelantará capital, pero después lo cobrará a los promotores –excepto en el área donde ya están trabajando los privados en sus viviendas, donde ellos mismos están llevando a cabo la urbanización–. La idea es terminar de abrir la Diagonal y toda la trama viaria perpendicular –Bilbao, Espronceda, Rambla del Poblenou...– y urbanizar las zonas verdes. Como en el resto de nuevas promociones residenciales de Poblenou, bajo las calles se construirán galerías de servicios y la red de recogida neumática de basuras. Los promotores consideran que la urbanización encarecerá el coste de los pisos

 

Las cifras

  • Superficie
    65 hectáreas
  • Viviendas
    5.000
  • Fecha de finalización
    1999(sólo la trama urbana)
  • Inversión total prevista
    147.000 millones de ptas.

       

 

TEXTO: Marta Ricart

Diagonal Mar
Un nuevo centro urbano

 

 

Ha pasado una década de incertidumbres y modificaciones antes de que el complejo Diagonal Mar tomara cuerpo definitivamente. Esta zona del Poblenou industrial, junto al río Besòs, ya se planteó, en 1987, como una de las áreas llamadas de nueva centralidad de la Barcelona del futuro. Aquí se tenía que construir un centro direccional, es decir, de servicios, que ya no llegó a tiempo para 1992. Al final, no será exactamente eso lo que se hará, sino una nueva área eminentemente residencial. Sea como sea, Diagonal Mar es una de las operaciones de mayor magnitud de la Barcelona del 2004. Una operación urbanística privada, de capital extranjero, como difícilmente se harán más, ya que la ciudad está agotando su suelo urbanizable.
En 1990, la empresa Kepro, filial de la corporación financiera norteamericana Kemper (de Chicago, Illinois), compró 34 hectáreas de terreno (trece de ellas eran propiedad del Hòlding Olímpic) y comenzó la tramitación urbanística para construir un centro comercial de 67.000 metros cuadrados, casi 221.000 metros de techo de oficinas y 54.000 de vivienda. Además del Hotel Arts, de inversión americana y japonesa, y del centro comercial que una compañía francesa quería construir en Plaça de Catalunya, ésta era una de las grandes apuestas de la inversión extranjera en Barcelona. La inversión necesaria se estimaba en unos 200.000 millones de pesetas (60.000 en una primera fase, que se preveía que generase unos 4.000 puestos de trabajo).
El permiso urbanístico llegó a finales de 1993 y a mediados de 1994 la Generalitat autorizó el centro comercial. El nuevo complejo constituía una de las principales piezas de la transformación que se preveía de unas 120 hectáreas de suelo en el litoral de Poblenou. Un proyecto general del arquitecto Ricard Bofill planteaba para Diagonal Mar veintinueve edificios de oficinas presididos por una torre de veintisiete plantas de altura.
Pero hacía falta capital y Kepro buscó socios en vano: era la época de la crisis económica que hundió el mercado de las oficinas. La aseguradora suiza Zurich compró la empresa matriz norteamericana y Kepro hizo suspensión de pagos en 1995. Zurich no estaba interesada en la operación inmobiliaria y una de las nuevas áreas de Barcelona parecía condenada a no urbanizarse jamás. Hasta que en verano de 1996 se encontró un nuevo promotor, la inmobiliaria tejana Hines.
En los terrenos se construye, desde la primavera de 1997, el centro comercial y de ocio de 87.000 metros cuadrados (67.000 comerciales, aunque no todos útiles para la venta), que quiere ser el motor de todo el complejo. Se situará en la confluencia de avenida Diagonal y Rambla Prim e incluirá un hipermercado de la firma Alcampo (de unos 18.000 metros), así como un multicine con veinte salas, unas galerías con 200 tiendas y un aparcamiento de 5.500 plazas.
La empresa promotora del complejo, Hines, ha presentado un último proyecto para Diagonal Mar. La empresa norteamericana ha borrado las oficinas, porque aún no ve viable su venta y ha propuesto la edificación de 1.600 viviendas, un nuevo barrio de cara al mar. Para el proyecto arquitectónico la empresa ha consultado a varios arquitectos, entre ellos uno que le pudiera adaptar los conceptos americanos a Barcelona, Òscar Tusquets, a quien Kepro ya había encargado los pocos edificios de viviendas previstos en un principio.
Así, las viviendas estarían distribuidas en cinco supermanzanas de unas cuatrocientas viviendas cada una, es decir, dos bloques de pisos de no más de nueve plantas más dos torres (de entre catorce y veinte plantas de altura). Está previsto que las viviendas dispongan de sistemas de ahorro de energía y de la red de recogida neumática de basuras que ya se instaló en la Vila Olímpica. Estas viviendas sustituirían la mayor parte de la edificación de oficinas prevista inicialmente, ya que sólo quedarían 74.000 metros cuadrados para despachos y equipamientos (se ha hablado de construir un hotel si el casino se traslada aquí en cinco o seis años como pretende el Ayuntamiento). La previsión es que los pisos estén construidos en el año 2005. El Ayuntamiento ha pedido a la promotora Hines que en el 2003, a tiempo para el 2004, estén urbanizadas las calles, plazas y el resto de espacios públicos, que ya se han comenzado a urbanizar. Hines ha firmado un acuerdo con una inmobiliaria local, Habitat, para la edificación de los primeros pisos, que quedarían acabados en el año 2000.
Diagonal Mar incluye un parque de unas quince hectáreas cedidas para uso público que, según la última propuesta, se extenderá desde Diagonal hasta Ronda Litoral. El diseño se ha encargado al arquitecto Enric Miralles, quien concibe el espacio como un inmenso árbol. El tronco sería un paseo central que comenzaría en la avenida Diagonal, a la entrada del centro comercial, y bajaría zigzagueando junto a un gran lago hasta el mar. Saltando por encima de Ronda Litoral iría a desembocar en el nuevo espacio público de playas y reservado para el zoo y el parque marítimo que se pretende ganar al mar justo delante del complejo Diagonal Mar. De hecho, las tierras que se extraigan de los terrenos para su urbanización y edificación han de ayudar a ganar este terreno al mar.

 

Las cifras

  • Superficie
    34 hectáreas
  • Viviendas
    1.600
  • Fecha de finalización
    2005
  • Inversión total prevista
    60.000 millones de ptas. (primera fase)