Mercados, mercadillos, golosos y curiosos
TEXTO:Danielle Provansal

1. Mercado de mercados
2. Tenderetes de barrio
3. Ferias tradicionales
4. Las especializadas
5. Mercados de coleccionista
6. Otros mercados

INFORMACIÓN, DOCUMENTACIÓN Y TRABAJO DE CAMPO
Gabriel Pernau, Felicia Esquinas, Carmen Luque


     

 

INFORMACIÓN, DOCUMENTACIÓN Y TRABAJO DE CAMPO
Gabriel Pernau, Felicia Esquinas, Carmen Luque

1. Mercado de mercados

 

Son los pequeños puestos que rodean la mayor parte de los mercados municipales. En los mercados más antiguos, como el de la Llibertat (de 1875), los puestos se encuentran en el exterior, mientras que en el caso de los complejos construidos en la segunda mitad de este siglo, como el de la Vall d’Hebron, se optó por instalarlos dentro del recinto. Los puestos no alimentarios se incorporaron a los mercados con la voluntad de ofrecer un amplio abanico de productos a la clientela que acudía a los que durante mucho tiempo fueron los principales puntos de abastecimiento familiar. Estos pequeños puntos de venta han pasado de padres a hijos durante generaciones y constituyen una segunda fuente de ingresos para las economías domésticas de los centenares de familias que los regentan.

Su horario acostumbra a ser idéntico al de los mercados y ofrecen un producto bastante estándar dirigido a la clientela de estos centros de consumo tradicional: zapatillas, batas, alpargatas, utensilios de cocina, plantas, camisas a buen precio...


© Lluís Sans

El estado de salud de los mercados varía mucho de un barrio a otro. Un baremo para medir el rendimiento de un mercado es la cantidad de basura que genera. El de la Sagrada Família, por ejemplo, produce una media de 10.595 kilos por establecimiento y año, mientras que el del Port se queda en 3.320 kilos. Los mercados, pese a todo, son todavía centros vitales de la vida comercial de muchos barrios.
En torno a ellos prolifera una extensa actividad en forma de tiendas de todo a cien, de ultracongelados, tocinerías y vendedores ambulantes (de limones o de cupones).

Pero este es un mundo en proceso de cambio. La competencia y el cambio de costumbres del ciudadano obligan. En mercados como el del Clot han aparecido puestos más cercanos al concepto de tienda —amplios, limpios, bien iluminados y con productos de marca— que al antiguo puesto con techo de uralita que vendía ropa interior a precios de todo a cien. La inminente apertura por las tardes dará un nuevo impulso a la renovación de estos centros de consumo de toda la vida.

La renovación, sin embargo, todavía no ha llegado a todos los mercados, como lo atestigua la existencia de numerosas persianas bajadas en los mercados de Felip II o de la Vall d’Hebron. Los mercados ya no son los únicos lugares en los que se puede comprar barato. Grandes superficies, tiendas de todo a cien y de saldos son algunos de losnombres propios de la nueva competencia.

Con todo y por todo, a la vista del aspecto que ofrecen algunos mercados como Felip II o Santa Caterina, parece que los políticos del próximo siglo tendrán que buscarse otro lugar para sus campañas electorales. Quizás tendrán que ir a Continente o a Pryca a buscar a los electores, las amas de casa, las tenderas, los jubilados y los niños con los que fotografiarse.

 

MERCADO DE SANT ANTONI
Lugar: entre las calles Tamarit, Manso, Urgell y Borrell.
Construcción: 1882.

Es el primer mercado de Barcelona construido fuera de las murallas, justo después de su derribo, y cuando la ciudad planeaba el Eixample. Fue el propio Ildefons Cerdà quien lo concibió. Los mercados de la Boqueria, el Born y Santa Caterina eran insuficientes para una Barcelona que, a finales del siglo XIX, necesitaba espacios nuevos. Su emplazamiento no se eligió al azar. La puerta de muralla conocida como de Sant Antoni, de donde partía la carretera de Collblanc, era uno de los accesos más transitados. Un lugar, por tanto, ideal para el comercio.

El recinto, obra de la Maquinista Terrestre y Marítima, costó un millón de pesetas, y en 1882 fue inaugurado por el alcalde Rius i Taulet. Su apertura permitió desatascar el mercado del Pedró. La marquesina que rodea el mercado enseguida fue utilizada para un comercio complementario al de alimentos, que se realizaba en el interior. Los lunes, miércoles y viernes se organizaban los Encants, la venta de productos nuevos y de ocasión que, al cabo de los años, acabaría trasladándose a la plaza Glòries. El sector de la ropa se convertiría, así, en el dueño y señor del comercio de la zona, tal como lo conocemos hoy.

Los Encants, sin embargo, ya habían empezado a celebrarse antes de que existiera el mercado. Parece que en 1875 ya había unos 150 vendedores conocidos como traperos, mientras que los libreros solo eran cincuenta.

La Feria de Bellcaire era la feria del libro viejo que se celebraba los domingos y días festivos por la mañana. Un mercado muy ruidoso, según explican las crónicas. Tanto que en 1920 los echaron de Sant Antoni y los trasladaron al Paral.lel. Pero no por mucho tiempo; en 1936, y por la misma razón, los devolvieron a Sant Antoni. Allí, los compradores más madrugadores podían comprar las piezas más preciadas que las familias pudientes se sacaban de encima.

El área de influencia del mercado es inmensa. Sus beneficios irradian hasta la Ronda de Sant Antoni, hasta la calle Floridablanca por el lado montaña y casi hasta el Paral.lel por el lado mar. El comercio prolifera en torno a una zona muy transitada: bares, restaurantes, colchonerías, panaderías, sastrerías, floristerías, tiendas de lámparas, puestos de la ONCE, zapaterías... Son comercios populares dirigidos a la clientela, generalmente femenina y de mediana o avanzada edad, que va y viene del mercado. Pero junto a ellos surgen también tiendas elegantes de muebles, por ejemplo. El Centre Comercial Sant Antoni cuenta con unos doscientos comercios asociados. Son establecimientos que se benefician del atractivo de los puestos, pero que al mismo tiempo garantizan su continuidad, porque refuerzan la vitalidad del barrio.

El mercado de ropa y de libro viejo atrae clientela incluso de fuera de Barcelona. Sant Antoni ha tenido fama de ofrecer, a mejor precio, los mismos productos que muchas tiendas. De hecho, los artículos proceden de los propios proveedores.

Pero la frontera entre tiendas y puestos es, hoy, más difusa. Cada vez resulta más habitual encontrar productos de marca en pleno mercado o supuestos saldos a precio sin competencia en un comercio estable.

El futuro de los seiscientos puestos de mercado y tiendas que hay en su entorno no está claro. En el conjunto de los mercados barceloneses, los ingresos han disminuido un 30%, pese a que en el último año en Sant Antoni se ha notado cierta recuperación. "El público joven todavía es nuestra asignatura pendiente", se lamenta Joan Damià, director del mercado.

 

Mercado de ropa
Horario: lunes, miércoles, viernes y sábados de 8 a 20 horas.

El 90% de los 250 comercios existentes son de ropa, aunque también los hay de dulces, música o de utensilios de cocina. La mayor parte de los puestos se concentra bajo la marquesina del mercado, remodelado en 1982 con motivo de la celebración del centenario. También hay tenderetes en las calles Tamarit, Manso y Borrell.

 

Mercado del libro viejo
Horario: domingos de 9 a 14 horas.

Además de los puestos de libros —unos 150—, revistas y documentos antiguos, el entorno del mercado es un punto de encuentro y de intercambio de cromos, cómics manga, videojuegos, programas de ordenador... Se calcula que unas 15.000 personas pasan por este mercado cada domingo.

 

MERCADO DEL NINOT
Lugar: entre las calles Casanova, Villarroel y Mallorca.
Construcción: 1933.
Horarios: de 8 a 14 horas, martes también de 17 a 20 y viernes ininterrumpido de 7 a 20 horas.

Unos noventa puestos. La mayoría son tiendas de ropa, pero también las hay de utensilios de cocina, artículos de mercería, medias y ropa interior, carteras, plantas y libro viejo. Aceptan tarjetas 4B, Mastercard, Visa y 6000. Hay puestos en traspaso. En las calles Casanova, Villarroel y Mallorca hay numerosos comercios que se benefician de la proximidad del mercado.

 

MERCADO DE SANTA CATERINA
Lugar: avenida Francesc Cambó.
Construcción: 1848.
Horarios: de 7 a 15 horas; martes, jueves y viernes también de 17.30 a 20.30 horas.

Después de celebrar su 150 aniversario, el mercado de Santa Caterina será totalmente rehabilitado, que buena falta le hacía. Será la primera reforma desde los años treinta, cuando se renovó su techumbre. El mercado es el más antiguo de Barcelona. Fue inaugurado en 1848, cuando Barcelona todavía estaba amurallada y prestará servicio a media ciudad.

El mercado está cerrado mientras es objeto de una profunda reforma. Los trabajos durarán dos años y supondrán la completa renovación del interior de Santa Caterina, que incorporará un supermercado. Mientras se realicen las obras, los vendedores continuarán en un entoldado provisional en Arc de Triomf.

Santa Caterina abastecerá a los 120.000 habitantes de los barrios de la Ribera, Sant Pere y el Raval.

 

MERCADO DE LA BARCELONETA
Lugar: entre las calles Baluard, Maquinista y Font.
Construcción: 1884.
Horarios: de 9 a 14.30 horas, viernes también de 17 a 20 y sábados de 9 a 14.30 horas.

Mercado popular y tradicional con puestos en las calles Font, Baluard y Maquinista. Hay puestos de toallas, ropa, bolsos y artículos de mercería, un quiosco... Es el mercado más antiguo de la ciudad después de los de Santa Caterina, la Llibertat y Sant Antoni. Cuenta con 32 puestos.

Su entorno es el verdadero centro del barrio. Aquí se encuentra un restaurante con fama en toda la ciudad, Can Ramonet; una librería tan representativa de la Barceloneta como La Garba; un comercio fundado en 1901, la Cooperativa Obrera Popular El Siglo XX , y el bar L'Estibador.

 

MERCADO DE LA UNIÓ
Lugar: plaza Unió.
Construcción: 1889.
Horarios: de 9 a 14.30 horas, viernes también de 17 a 20.30 y sábados hasta las 15 horas.

La rehabilitación del pequeño mercado de Poblenou —construido el mismo año que el del Clot— no ha conseguido mantener todo el antiguo comercio de una zona con ambiente de barrio popular y marinero. Conserva la vieja bodega de toda la vida, el colmado, la granja, la minúscula frutería o entidades centenarias con carteles que acumulan un dedo de polvo... Los puestos no alimentarios de este mercado son sólo siete, todos ellos de ropa. El encanto de su entorno, situado en una zona peatonal, es innegable.

 

MERCADO DEL CLOT
Lugar: plaza Mercat.
Construcción: 1889.
Horarios: de 9 a 14 horas, viernes también de 17 a 20 y sábados también de 17.30 a 20.30 horas.

El mercado ha sido rehabilitado a fondo e incorpora novedades, como el supermercado dentro del recinto o los puestos exteriores de fruta. También los puestos no alimentarios, doce, son poco convencionales. No son los clásicos establecimientos pequeños que venden un tipo de producto estándar, que tanto abunda en algunos mercados. Sports Carme, Rellotgeria Joan, Bolsos Teresa, Gènere de Punt Mariona, Llenceria Manolia son el prototipo de puestos del siglo que viene: espaciosos, modernos e incluso con rótulos luminosos... lo nunca visto en un mercado. Son casi una tienda, pero con la ventaja de que tienen un pie en la calle, junto a la gente. La clientela, del barrio y numerosa, continúa frecuentando una plaza que conserva su atractivo comercial. La zona peatonal cercana invita a pasear (y a gastar).

 

MERCADO DE LA LLIBERTAT
Lugar: plaza Llibertat.
Construcción: 1875.
Número de puestos: 23.

Horario: de 7 a 15 horas, viernes de 7 a 20 horas y las tardes de los jueves en invierno.


© Lluís Sans

Veintitrés puestos muy variados: los hay de plantas, flores, ropa interior (bragas y calzoncillos a 150 pesetas), libros y cómics, pijamas, menaje, comida para animales... El entorno es animado, incluso los días que abre por la tarde. El área de influencia llega hasta Gal.la Placídia y Gran de Gràcia. Las tiendas están a pie de calle y se aprovechan de que toda la zona es peatonal.

Los puestos fueron instalados hace veinticinco años y una parte se reformó en 1994. Algunos se traspasan.

Hasta hace unos años, los nuevos vendedores estaban obligados a mantener el tipo de comercio que había anteriormente. Hoy tienen libertad para montar cualquier negocio.

 

MERCADO DE LA ABACERÍA CENTRAL
Lugar: Travessera de Gràcia, 196.
Construcción: 1892.
Horario: cada día de 7 a 14 horas y de 17.30 a 20 horas.

Solo los mercados de Sants, Hostafrancs, Ninot y Sant Antoni tienen más puestos no alimentarios. Los 44 puestos existentes venden ropa, artículos de mercería, plantas, camisas, zapatos, monederos, bisutería... Admiten tarjetas de crédito.

Las calles de alrededor (Travessera y Puigmartí) albergan numerosas tiendas populares que se aprovechan del trajín de gente que va y viene, y que ofrecen unos productos a menudo parecidos a los que se venden en el mercado. Las hay de tresillos, todo a cien, ultracongelados, café, una vieja tienda de bacalao, colmados con altísimas pilas de latas y llamativos carteles con las mejores ofertas... En definitiva, un complejo comercial competitivo y lleno de vida, que continúa atrayendo a la gente del barrio.

 

MERCADO DE GALVANY
Lugar: entre las calles Santaló y Amigó, y entre Calaf y Madrazo.
Construcción: 1927.
Horario: de 8 a 14 horas. No abre por las tardes.

Unos veintitantos puestos no alimentarios en uno de los cinco mercados que hay en Sarrià - Sant Gervasi. La oferta es bastante variada, especializada incluso. Hay puestos-perfumería, restauradores de muebles, puestos de marcos, plantas, utensilios de cocina y los inevitables de ropa. Dispone de aparcamiento propio vigilado.

 

MERCADO DE HOSTAFRANCS
Lugar: calle Creu Coberta, 93.
Construcción: 1888.
Horario: cada día de 10 a 14 horas y de 17.30 a 20 horas.

Pese a estar teóricamente situado en un lugar más céntrico que el mercado de Sants, es mercado es más pequeño, pero muy animado, con numeroso público durante las horas que permanece abierto. Los 53 puestos que rodean el mercado han sido recientemente renovados. Los establecimientos son de dimensiones superiores a la media; la mayoría ocupa más de un número.

 

MERCADO DE SANTS
Lugar: calle Sant Medir esquina calle Càceres.
Construcción: 1892.
Horarios: de 9 a 14 horas, martes también por la tarde de 17 a 20 horas y viernes ininterrumpido hasta las 20 horas.

61 puestos rodean por completo uno de los mercados más frecuentados de Barcelona, especialmente los sábados por la mañana. La zona de influencia es grande y enlaza con la muy comercial calle Sants. Es, por lo tanto, un foco de atracción para vendedores de cupones o de La Farola. El comercio de los alrededores se complementa con los negocios del mercado: congelados, ferreterías, bazares, tiendas de todo a cien, etc.

 

MERCADO DE LA SAGRADA FAMÍLIA
Lugar: calle Padilla, 255.
Construcción: 1944.
Horarios: de 9.30 a 14.30 horas, y martes y sábado de 17 a 20 horas.

Una decena de variados establecimientos se reparten los cerca de treinta puestos que hay en la fachada exterior de la calle Padilla. Se complementa así la oferta de un mercado que se anuncia como "el más moderno". En 1993 fue reformado. Dispone de supermercado interior, galería comercial, guardería infantil y aparcamiento para los clientes. Además, ofrece el transporte de la compra a casa. Unas ventajas que la clientela de la derecha del Eixample aprecia, como se deduce por lo concurrido que es. Menos frecuentada es la galería comercial.


© Lluís Sans

 

MERCADO DE PORT
Lugar: calle Energia, s/n.
Construcción: 1973.
Horarios: de 9 a 14 horas y viernes de 9 a 19 horas.

El desmantelamiento de la fábrica Seat y la consiguiente despoblación de este barrio-dormitorio afectaron a este mercado, que en 1998 celebró su 25 aniversario. Con todo, en los últimos años se ha producido una cierta recuperación. Los sombreados puestos —unos veinte—, cubiertos por toldos azules, están bien provistos. Por tipo de producto y clientela, tiene mucho en común con los mercadillos de barrio.

 

MERCADO DE SANT ANDREU
Lugar: plaza Mercadal, s/n.
Construcción: 1923.
Horarios: de 9 a 14 horas, y martes y viernes por la tarde hasta las 20 horas.

Seguramente es el mercado con más encanto de Barcelona, por sus reducidas dimensiones, por hallarse situada en el mismo centro de la porticada plaza Mercadal, porque se encuentra en un barrio poco transitado que conserva su carácter y en el que todo el mundo se conoce... Bajo los pórticos se siguen montando los puestos de frutas y verduras. A cuatro pasos, se conservan viejas carnicerías con las paredes de mármol y neveras empotradas con grandes puertas blancas. Es también, y quizás como consecuencia de todo lo anterior, uno de los mercados en los que se hay más jaleo. Los veinte puestos no alimentarios tienen treinta años de antigüedad.

 

MERCADO DEL BON PASTOR
Lugar: calle Sant Adrià, 135.
Construcción: 1975.
Horarios: de 8 a 14 horas, y viernes también por la tarde.

Uno de los mercados con más puestos no alimentarios, unos treinta, pese a las reducidas dimensiones del recinto y del barrio en el que se ubica. Quizás por el hecho de encontrarse en una zona aislada del resto de la ciudad, son bastante concurridos, casi como si fuera un mercadillo. Las tiendas del barrio se sitúan a su alrededor.

 

MERCADO DE CIUTAT MERIDIANA / MARE DE DÉU DE NÚRIA
Lugar: calle Costabona, 4.
Construcción: 1978.
Horarios: de 9 a 14 horas y viernes también de 16.30 a 20 horas.

Las escaleras mecánicas solo contribuyen a superar una parte de la dura pendiente que conduce al mercado de este alejado barrio. El recinto es pequeño. Los puestos, de ropa en su mayoría, se encuentran en la parte posterior, formando un estrecho pasillo. Están bien provistos (señal inequívoca de que funcionan). Las tiendas del barrio y los súperes se concentran entre el mercado y la plaza Roja.

 

MERCADO DE FELIP II
Lugar: calle Felip II, 118.
Construcción: 1978.
Horarios: de 9 a 14 horas, y viernes hasta las 20 horas sin interrupción.

De los veinticinco puestos que hay, la gran mayoría son de ropa. Se encuentran frente al mercado, formando una sombreada calle peatonal. La excesiva anchura de las calles y la proximidad de la Meridiana no favorecen la existencia de tiendas cerca del mercado. Como la mayoría de los mercados, los lunes presenta un aspecto desolador, con aproximadamente la mitad de los puestos cerrados.

 

MERCADO DE LA VALL D'HEBRON
Lugar: paseo Vall d’Hebron, 130-136.
Horario: de 7 a 14 horas, jueves también de 17 a 20 horas y viernes ininterrumpido de 7 a 20 horas.

No hay puestos, sino tiendas. El mercado se ha modernizado. Dispone de un cajero automático, carritos de compra, aparcamiento para los clientes... En las puertas del mercado no han colocado algo tan elemental como los horarios. Tiene muy poca actividad por las tardes.