Es a partir de 1982, con el Consorcio del
Gran Teatre del Liceu ya creado y en funcionamiento, cuando se iniciaron una serie de
actividades educativas que pretendían acercar la ópera a los escolares. La más
destacada de estas actividades fue la organización de visitas guiadas al edificio del
teatro, lo que permitió que más de 120.000 escolares lo conociesen entre 1982 y 1994.
El incendio que destruyó el edificio del Liceo en enero de 1994
afectó, obviamente, a las actividades educativas que se llevaban a cabo y, de la misma
manera que se tuvo que reducir sustancialmente la actividad artística, las actividades
educativas también se vieron sensiblemente disminuidas por esta circunstancia. Sin
embargo, también se intentó mantener una mínima actividad en este ámbito y se hizo lo
posible para facilitar la asistencia de grupos escolares a los ensayos generales de
óperas que, en versión escenificada, se ofrecieron en el Teatre Victòria durante los
años de la reconstrucción del Liceo.
A partir de 1998, superados los principales escollos legales,
financieros y técnicos, la reconstrucción del teatro entró en su fase final; y
precisamente entonces, con el Liceo convertido en una institución de titularidad
pública, la dirección del teatro, consciente de la responsabilidad que suponía esta
situación y de las obligaciones sociales que de ella se desprendían, decidió no sólo
recuperar las antiguas actividades educativas que se llevaban a cabo, sino ampliarlas y
diseñar otras nuevas y, por ese motivo, se creó, dependiendo directamente de la
dirección artística del teatro, un servicio específico dedicado a este ámbito, el
Servicio Educativo, que englobaba las actividades que hasta entonces se repartían
diferentes departamentos.
En su planteamiento actual, el Servicio Educativo del Liceo tiene una
doble misión; por una parte, acercar el arte de la ópera de una manera adecuada y
comprensible a los sectores más jóvenes de nuestra sociedad, ya sea a través del
ámbito escolar o del ámbito familiar y, por otra, difundir, entre este mismo sector
social, el conocimiento del Liceo, presentándolo como un elemento importante del
patrimonio cultural heredado.
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Dibujo realizado por un niño que asistió al
ensayo general de "L'elisir d'amore" en el Teatre Victòria, la temporada 1997 -
98.
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Tanto un objetivo como el otro deben tener, como resultado
principal, ampliar la cuota de aceptación social del Liceo, que es una de las condiciones
básicas de legitimación social de una institución cultural que consume una cantidad
relativamente importante de recursos públicos.
Para conseguir estos objetivos, el Servicio Educativo del Liceo trabaja
en cuatro líneas de actuación. La primera, activa durante los años de reconstrucción
del teatro, consiste en aprovechar o reciclar pedagógicamente la producción no destinada
de forma específica al público joven que regularmente se realiza en el teatro y que se
concreta en facilitar el acceso de grupos de escolares a los ensayos generales de las
óperas escenificadas. El acceso de los jóvenes a estas óperas se debe producir
necesariamente a través de la escuela, en grupo y con la asistencia de profesores, ya que
solamente el profesorado puede valorar si lo que se ofrece -a menudo un producto cultural
muy complejo que entronca con una larga tradición y con unos códigos de comprensión y
desciframiento muy sofisticados- se adecua a las posibilidades de asimilación de los
jóvenes. Si durante los años de reconstrucción del teatro la asistencia a los ensayos
generales se dirigió fundamentalmente a la enseñanza secundaria, en el futuro, y en la
medida en que se vayan creando nuevas actividades destinadas a esta franja de edades, la
asistencia a los ensayos generales se derivará progresivamente a jóvenes que puedan
presentar una fuerte motivación inicial para asistir a una representación operística
convencional y completa, por ejemplo, estudiantes de música, canto o teatro.
La segunda línea de actuación consiste en crear una temporada
artística dirigida de forma específica al público joven con obras que, por sus
características, presentación y formato, se adecuen a las necesidades y posibilidades de
este público; dicha oferta, escasa, de momento, pero con voluntad de crecimiento, se
pondrá en marcha durante la próxima temporada en el foyer del teatro con una producción
para marionetas de la ópera La serva padrona de Pergolesi, de la que se representarán
doce funciones escolares y seis familiares, y con unos Pequeños conciertos a cargo de
miembros de los cuerpos artísticos estables del teatro, de los que se ofrecerán tres
funciones.
La tercera línea de actuación, la más ambiciosa desde un punto de
vista educativo, consiste en lograr que los jóvenes participen de forma activa en el
proceso de creación artística, instándoles a que suban al escenario. El alcance, el
gasto y la complejidad de organización de tal proyecto supera las posibilidades del
teatro y, por este motivo, el Liceo, conjuntamente con el Instituto Municipal de
Educación de Barcelona y el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona, participa en
el proyecto Òpera a Secundària, gracias al cual el alumnado de los colegios de la ciudad
de Barcelona interesados en esta experiencia educativa participa en la interpretación de
una ópera contemporánea concebida especialmente con esta finalidad.
El proyecto Òpera a Secundària, que se iniciará durante la próxima
temporada con el estreno de la ópera Eco del compositor Philippe Vallet, hereda, con una
voluntad continuista, el modelo de funcionamiento y la colaboración entre instituciones
que se puso en práctica para la interpretación, durante las temporadas 1997-98 y
1998-99, de la ópera Brundibár de Hans Krása (estreno en España), que permitió a más
de 1.500 escolares de Barcelona participar en la interpretación de las partes corales de
esta ópera.
Por último, la cuarta línea de actuación del Servicio Educativo del
Liceo consiste en crear todos aquellos materiales didácticos de apoyo, tanto para el
profesorado como para los escolares, necesarios para poder extraer todo el potencial
educativo que generan las tres líneas citadas anteriormente. Por este motivo, se han ido
elaborando, durante las temporadas 1997-98 y 1998-99, dossiers didácticos dirigidos a los
educadores y programas de mano y material educativo concebido especialmente para el
alumnado. En esta misma línea, también se ha iniciado una colaboración con el Programa
de Informática Educativa del Departamento de Enseñanza de la Generalitat de Cataluña,
que ha permitido la creación y edición de dos Cd-Rom educativos dedicados a presentar a
los jóvenes, de una forma comprensible y agradable, dos títulos operísticos del
importante repertorio del Gran Teatre del Liceu, Norma y La Flauta Màgica que se
presentaron en la temporada 1998-99.