english







portada de BMM


 

Más allá del bricolage

La metrópolis del cable: to dig or not to dig

Ciudad, innovación y economía del conocimiento


La re-información de la ciudad


El Ayuntamiento en la ciudad digital


Participación ciudadana y Internet


 
 
Participación ciudadana y Internet



TEXTO Fèlix Manito
Historiador y periodista

©Anna Portnoy

 

 

 

Internet ofrece una nueva vía para la participación democrática de los ciudadanos. Internet es un medio de comunicación, pero también es un nuevo punto de encuentro para diferentes colectivos y para la sociedad en general donde resultan posibles el debate y la participación. A partir de esta premisa analizaremos tres ámbitos en los que ya está presente esta participación: la Administración, la actividad política y la sociedad civil. Es necesario decir que las aplicaciones son muy limitadas y, además, Internet aún es un fenómeno con un bajo nivel de conocimiento, pero todas las tendencias apuntan a que el desarrollo de la sociedad de la información cada vez tendrá más influencia en la práctica de la participación ciudadana.
Tanto las aplicaciones internas como las externas de las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) en el sector público se denominan con cada vez mayor frecuencia "gobierno electrónico". Las TIC están cambiando rápidamente la manera de trabajar de los organismos del sector público. Su utilización no sólo facilita las operaciones internas de la Administración pública, sino que también da un fuerte impulso a la comunicación entre diferentes administraciones, así como a la interacción con ciudadanos y empresas. Esta interacción es uno de los elementos clave del "gobierno electrónico", ya que hace más accesibles los organismos del sector público y mejora la gestión de los servicios del mismo. Las nuevas tecnologías también permitirán conseguir información y servicios de manera más integrada. Esta integración será particularmente interesante cuando para una misma gestión se necesite contactar con muchos organismos administrativos diferentes. Este objetivo se conoce con el nombre de "ventanilla única".
Las tres funciones principales que cumplen los servicios del gobierno electrónico, según el Libro Verde de la Comisión Europea sobre la información del sector público a la sociedad de la información (1), son:

  • Servicios de información para recoger la información
    ordenada y clasificada que se solicite.

  • Servicios de comunicación para la interacción entre individuos (particulares o empresas) o grupos de personas (como el correo electrónico o los foros de discusión).

  • Servicios de transacción para adquirir productos o servicios en línea o para presentar datos (como formularios públicos o escrutinios).
    La aplicación de estas tres funciones en los ámbitos de vida cotidiana, administración a distancia y participación política da lugar a una tipología básica de los servicios del gobierno electrónico tal y como se detalla en el cuadro adjunto. Un amplio abanico que se ha desarrollado sobre todo en servicios de información sobre la vida cotidiana y que encuentra su objetivo más difícil en los servicios de transacción en el ámbito de la participación política.
    Ahora bien, las administraciones como organizaciones que basan sus procesos en información vivirán dos revoluciones extraordinarias: los sistemas de gestión de la información y el acceso y seguimiento electrónico de la gestión por parte de los usuarios. Elementos como la firma electrónica significarán cambios extraordinarios en los procesos de producción. Se pedirá al ciudadano-usuario que se incorpore al proceso y aporte muchos datos directamente volcados en el proceso de gestión de la información; a cambio, se le debería liberar de todos los trámites interadministrativos.
    El desarrollo de estos servicios ha dejado de ser una simple opción de mejora para convertirse una opción estratégica de la Administración. En Cataluña, Localret y el Gobierno de la Generalitat impulsaron el Plan Estratégico "Cataluña en Red" y ahora Localret impulsa una docena de planes rectores de la sociedad de la información en el ámbito local. Diferentes ciudades de Cataluña han creado sus planes rectores o bien se encuentran en fase de producción. Es el caso, por ejemplo, de Sant Cugat, Vic, Olot, Manresa, Figueres, Pla de l'Estany o la Seu d'Urgell, así como también Mataró y Terrassa, que ya han acabado sus planes estratégicos para poner al alcance de todos las nuevas tecnologías y para posicionarse en la sociedad de la información.

    LA PARTICIPACIÓN POLÍTICA
    Internet tiene una relación directa con la actividad política organizada, tanto en lo referente a partidos como a gobiernos de diferentes características. "En principio -tal como afirma el sociólogo Manuel Castells-, Internet podría ser un instrumento de participación ciudadana extraordinario, de información de la clase política, de los gobiernos y de los partidos a los ciudadanos en su conjunto y de relación interactiva. Ahora bien, en general se observa que los gobiernos, las administraciones, los partidos políticos han confundido Internet con un tablón de anuncios." (2)
    En el ámbito de la participación política, los usos más desarrollados en la Administración catalana están mayoritariamente relacionados con los servicios de información. En general, hay pocos ejemplos de práctica interactiva cotidiana del sistema político con los ciudadanos, aunque la presencia en Internet de la Administración catalana está alcanzando unos elevados niveles de normalización. Según la Secretaría para la Sociedad de la Información, un 74,4% de los ayuntamientos de Cataluña disponen de página web propia y todos los ayuntamientos de más de 50.000 habitantes y todas las conselleries de la Generalitat están presentes en Internet.
    Las webs municipales son el mejor ejemplo para ver el uso y los límites de la participación dentro de la Administración en Internet. En la fase inicial, informaban del consistorio y, sobre todo, en algunos casos, incorporaban el programa de actuación municipal. Posteriormente, se ha ido incorporando información relativa a los acuerdos de los órganos de gobierno. Actualmente se va extendiendo el hábito de colgar la información previa a los procesos de decisión, como son los órdenes del día de los órganos de gobierno. El despliegue de servicios de comunicación ha sido más bien limitado y, cuando se ha producido, la práctica de la interacción se ha reducido a una única propuesta: correo electrónico con políticos. Al principio, la iniciativa estuvo restringida sólo a los alcaldes y después se ha extendido a todos los concejales.
    En la actualidad no existen datos para conocer el impacto real de estas medidas en las acciones de gobierno. De lo que sí se dispone es de valoración de los destinatarios: los alcaldes. "Es una experiencia muy interesante -afirmaba el alcalde de Barcelona, Joan Clos-, ya que la participación es excepcional; esto nos permite tener una idea de las preocupaciones inmediatas de los ciudadanos. En sus mensajes nos revelan problemas que, desde la Administración, a veces nos parecen menores y que, cuando se escuchan directamente del ciudadano, nos hacen darnos cuenta de su peso real. Éste es el caso, por ejemplo, del diseño urbano, de la calidad de la limpieza o del aspecto del espacio público (...). Creo que esta vía directa es una gran conquista de todos y se debe continuar con ella" (3).

    "A medida que se amplien los mecanismos de participación en Internet, las relaciones políticas administración-ciudadano se modificarán, a la vez que aparecerán nuevos sistemas para añadir opiniones y reivindicaciones a través de redes ciudadanas".

El informativo electrónico VilaWeb.

© Enrique Marco  

Más allá del correo electrónico a los electos, las iniciativas de servicios de comunicación se han ido ampliando con la iniciativa de debates. Una vez más tenemos que recurrir a la web del Ayuntamiento de Barcelona. Con el correo electrónico, los barceloneses, además de escribir directamente al alcalde, pueden enviar sus propuestas al buzón de sugerencias y quejas y recibir respuesta por parte del Ayuntamiento. Además, en la web se organizan chats, encuentros on-line con concejales o responsables municipales o foros de debate. Pero el espacio participativo más interesante de la web de Barcelona es el "Libro de visitas". Es un espacio abierto a la libre participación de ciudadanos de todo el mundo, pero además se ha convertido en tribuna de opinión y debate sobre la ciudad.
La práctica de Barcelona se ha extendido a otros ayuntamientos. La gran novedad de Canal-h.net, la web impulsada por el Ayuntamiento de L'Hospitalet, es la creación del club L'H, una herramienta que permite la creación de una Intranet ciudadana en la que se pueden inscribir todos los ciudadanos y ciudadanas del municipio que lo deseen. Además de recibir todo tipo de información, los socios pueden colgar su propia web y participar en chats.
En el ámbito municipal, las iniciativas de participación más avanzadas son las que vinculan la posibilidad de opinar con procesos de decisión. El Ayuntamiento de Sant Joan Despí (www.sjdespi.com) ha puesto en marcha una idea pionera en lo que respecta a la economía municipal. Consiste en poner a disposición de los ciudadanos los presupuestos del municipio para el 2001 a través de la web municipal para que puedan dar su opinión. El Ayuntamiento de Terrassa (www.ajterrassa.es) ha hecho una propuesta semejante con la redacción del Plan General de Ordenación Urbana. Más allá de Barcelona, Terrassa lidera las iniciativas municipales en el terreno de las nuevas tecnologías y, en esta línea, comienza a experimentar procesos de participación más ambiciosos como éste del Plan General.
Los partidos políticos también se tienen que incorporar a la red. Las organizaciones pioneras fueron Convergència Democràtica (http://www.convergencia.org) y Esquerra Republicana de Catalunya (http://www.esquerr.org). Las elecciones de 1995 al Parlamento de Cataluña fueron las primeras de todo el Estado que tuvieron un seguimiento desde la red a través de VilaWeb (http://www.vilaweb.com).


La web de Tinet, la primera red ciudadana creada en España.
© Enrique Marco  

DÉFICITS PARTICIPATIVOS
Todas las formaciones políticas catalanas están presentes en la red, pero también todas sufren los mismos déficits participativos de la administración: mucha información, poca comunicación y ninguna transacción. "Un hecho relevante -como afirma el politólogo Jordi Sánchez- es que ninguna formación ha elaborado una oferta comunicativa que potencie el protagonismo del ciudadano y que rompa la unidireccionalidad a la que nos tienen acostumbrados los medios de comunicación de masas. En casi todas las páginas web de las formaciones políticas catalanas el visitante está condenado a ser poco más que un convidado de piedra (...)" (4). Alguna encuesta, buzón de sugerencias o correo electrónico con los dirigentes políticos han sido las iniciativas más atrevidas. Las campañas electorales de 1999, especialmente la del Parlamento de Cataluña, tuvieron más presencia en la red. Este uso intensivo después se vio ralentizado. Ahora, todo apunta a que los procesos participativos tendrán una mayor dimensión. A comienzos de este año, el PSC (http://www.psc.es) ha puesto en marcha una nueva web en la que será posible la comunicación interna entre afiliados y con los dirigentes a través de la red, así como debates y chats externos.
Sin duda, la experiencia más lograda de participación política en Cataluña es Democracia.web. Una experiencia de democracia electrónica que tiene como centro el Parlamento de Cataluña. Desde hace dos años (junio de 1998) este proyecto persigue poner al alcance del ciudadano toda la información sobre la actividad parlamentaria y facilitar al máximo la comunicación entre la sociedad y la clase política, con el objetivo último de incrementar la participación ciudadana. El proyecto Democracia.web pretende explorar nuevas vías de participación ciudadana en la actividad política a través de Internet, sobre todo en una de las áreas que tradicionalmente han sido más impermeables a la participación, como es el trabajo legislativo. A modo de ejemplo se pueden comentar dos de las posibilidades que ofrece este proyecto. La primera es la de comunicarse vía e-mail con los grupos o con cualquier diputado para hacer llegar las preocupaciones o las sugerencias que cada uno pueda tener.

La sección del sitio del Ayuntamiento de Barcelona destinada a la realización de trámites administrativos..

© Antonio Lajusticia

Una lectura a través de la página Democracia.web de estas cartas electrónicas y de las respuestas que van dando los diferentes grupos demuestra que, aquí y ahora, Internet es un buen instrumento en la comunicación político-ciudadana. La segunda posibilidad que se ofrece aún es más espectacular. Cualquier ciudadano o grupos de ciudadanos pueden, en la actualidad, hacer llegar sus enmiendas a los proyectos o propuestas de ley que se estén tramitando en el Parlamento. Es cierto que estas enmiendas sólo tienen un valor informativo y sólo tienen posibilidades de ser presentadas si algún grupo las adopta como propias.
A medida que se amplían los mecanismos de participación en Internet, las relaciones políticas administración-ciudadano se modificarán, a la vez que aparecerán nuevos sistemas de añadir opiniones y reivindicaciones a través de redes ciudadanas. También se modificarán las funciones de los intermediarios (mundo asociativo) entre el ciudadano y la Administración, ya que las posibilidades de la Administración para interactuar con los ciudadanos 1x1 crecerán al mismo ritmo con el que las empresas personalizarán sus relaciones con los clientes. Los intermediarios deberán aportar un claro valor de interlocución o de representación. Pero el gran reto para la gobernabilidad de las ciudades digitales es, en palabras del director general de Localret, Xavier Marcet, "lograr un sistema de participación en el que los ciudadanos, además de transferencia de opinión, aporten transferencia de conocimiento a la comunidad y a los asuntos colectivos" (5).

POTENCIALIDADES Y LÍMITES DE LA TELEDEMOCRACIA

Se entiende por teledemocracia el sistema político que utiliza todos los avances tecnológicos de comunicación existentes para abrir nuevas formas de participación democrática, principalmente de manera descentralizada y asincrónica. Ante esta opción de teledemocracia, la pregunta es: ¿De qué forma puede permitir Internet la desburocratización de la política y superar la crisis de legitimidad de los gobiernos que se produce en todo el mundo, a partir de una mayor participación ciudadana permanente, interactiva y una información constante de doble vía? Sobre este tema problemático y discutido, ya se pueden comenzar a señalar algunos puntos de acuerdo, acuerdo sobre las potencialidades y acuerdos sobre las limitaciones (6).
A grandes rasgos, los puntos de acuerdo sobre las posibilidades y potencialidades son:
1. Desde el punto de vista técnico, dejará de ser físicamente imposible la participación directa y continuada de los ciudadanos en la toma de decisiones. En una sociedad adecuadamente interconectada, que permita a toda la población acceder de manera global a las redes, se puede pensar en la posibilidad del referéndum electrónico permanente.
2. El televoto es un método ya probado que ya ha demostrado su valor y su viabilidad, y su alcance cuantitativo y cualitativo podría incrementarse enormemente con la tecnología actual. En un futuro próximo, Internet se convertirá en el medio más indicado para realizar consultas populares y sondear cuál es la opinión pública.
3. Las ventajas que ofrece el voto electrónico son: reducción de costes para el proceso (recogida y recuento) de cada voto, desaparición de la necesidad de desplazamientos a un determinado colegio electoral por parte de los votantes, recuento de votos mucho más rápido y posible incremento del índice de participación, gracias a una mayor conveniencia del sistema de votación y a la facilidad para votar que se da a los votantes que se encuentran fuera de su jurisdicción electoral.
4. Hasta ahora para hacer política se necesitaba mucho dinero y una organización rígida. Internet ofrece la posibilidad de prescindir un poco de ambas limitaciones. Es presumible que haga bajar los costes de hacer política formal al permitir crear campañas virtuales en el ciberespacio, que sustituyan la rigidez de una organización tradicional y evite tantos congresos previsibles.
Nadie duda de los potenciales técnicos de Internet ni de su implantación universal, pero sí se duda de que estas posibilidades aplicadas a la toma de decisiones políticas den un resultado cualitativamente mejor que el actual. Tampoco se cree que Internet, en sí misma y en su aplicación en la actividad política, llegue a ser la solución de todos los males que tienen los sistemas democráticos. Por lo tanto, la confianza en Internet debe ser limitada en este sentido. ¿Cuáles son estos límites?
1. En un futuro previsible, el voto a través de Internet no sustituirá los métodos convencionales de votación (voto presencial y voto por correo), sino que se añadirá. El voto electrónico debe ser, por tanto, una evolución y no una revolución en el proceso electoral actual.
2. Para garantizar el respeto a la libertad de todos los ciudadanos, es primordial que éstos tengan un acceso equitativo a la infraestructura y a los servicios para ejercer el televoto.
3. Sólo un reducido número de votaciones realizadas a través de Internet ofrece un nivel de seguridad aceptable. La mayoría de aplicaciones actuales de votación no presentan en absoluto las características de seguridad que un sistema de votación debería garantizar.
Para concluir este apartado, hemos de volver de nuevo a Manuel Castells cuando formula que la idea es que la sociedad modela Internet y no a la inversa. Hay que cambiar la política para cambiar Internet y, entonces, el uso político de Internet puede revertir en un cambio de la política en sí misma (7).


Portada de Democràcia.web, la experiencia de participación política más lograda en Catalunya.
© Enrique Marco  

LAS REDES CIUDADANAS
La sociedad civil sí que está utilizando Internet como una forma privilegiada de participación, acción y organización. El fenómeno de las redes ciudadanas es el más relevante dentro de este ámbito. ¿Qué son las redes ciudadanas? En palabras de Manuel Sanromà, director de Tinet (red ciudadana de Tarragona): "Las redes ciudadanas son un entorno telemático que promueve la comunicación, cooperación y desarrollo de servicios entre ciudadanos, asociaciones, empresas y administraciones de una comunidad local (en sentido amplio)" (8).
La primera constatación que hay que hacer frente al tema de las redes ciudadanas es que no hay dos modelos iguales. Esta hiperdiversidad ya nos da una idea de las características de este fenómeno en el que Internet ha desarrollado al máximo sus potencialidades participativas. No obstante, la mejor manera de entender las redes ciudadanas es hacer un breve repaso a su historia (9). Las redes (freenets) nacen en los Estados Unidos y Canadá antes del boom de Internet. La primera experiencia fue el proyecto Community Memory impulsada en Berkeley (California) en 1972, una experiencia efímera que sólo duró dos años. Estaba basada en terminales públicos (bibliotecas, lavanderías...) que funcionaban con monedas que permitían el anonimato y a través de los cuales se establecían foros de discusión. Estamos hablando de una época sin ordenadores personales, con Internet acotado por sus orígenes militares y un Berkeley activo contra la guerra del Vietnam.
Posteriormente, a finales de los años setenta, vinieron los BBS's (acrónimo de Bulletin Board System), sistemas de información basados en un ordenador accesible a través de líneas telefónicas convencionales. El objetivo inicial de los BBS's era el intercambio de software, pero en California (CommuniTree en Santa Cruz) y Colorado (Old Colorado City, en Colorado Springs) sirvieron para tratar temas comunes de una ciudad o una comunidad. De estas BBS's nacerían las primeras Free-Net, literalmente redes libres, la base del concepto de lo que se entiende por red ciudadana y que en inglés se expresa como freenet, civic network o community network.
La primera red ciudadana que se puede considerar como tal fue la Cleeveland Free-Net, establecida en 1986 en Cleveland (Ohio) con el apoyo de la universidad.

Canal-h.net, web impulsada por el Ayuntamiento de   Hospitalet..

© Antonio Lajusticia

Quince años después, la Cleeveland Free-Net, aún en activo, ha dado paso actualmente a centenares de redes (a menudo relacionadas con universidades) en Estados Unidos y Canadá: Ottawa, Seattle, Blacksburg, Victoria...
En Europa las primeras redes también nacen vinculadas a las universidades. La primera es la de Helsinki, en 1991, pero la difusión de las redes en Europa se realiza en 1994, en pleno desarrollo de Internet. Las tres más relevantes son las de Amsterdam (Digitale Stad); Milán (Rete Cívica de Milano: http://wcrn.usr.dsi.unim.it/) y Bolonia (Iperbole-Bologna: http://www.comune.bologna.it/). Los impulsores de estas redes son ya diferentes: la universidad en Milán, un centro cultural y una fundación privada en Amsterdam y el Ayuntamiento de Bolonia. En Gran Bretaña destaca UKCommunities Online (http://www.communities.org.uk) y en Francia, dentro de las Villes Numerisées, la de un ayuntamiento cercano a París, Partheny (http://www.district-parthenay.fr).
La primera red de España es Tinet (www.tinet.org), que surgió en 1995 de la Universidad Rovira i Virgili. Este proyecto fue asumido después por la Fundación Municipal Ciutat de Tarragona. El objetivo inicial de Tinet era extender la cultura telemática facilitando a algunas entidades el acceso gratuito a Internet e información y formación ciudadana. A finales del año pasado había conseguido 12.500 usuarios: once mil ciudadanos (87%), 700 asociaciones (6%) y 800 empresas (7%). Después de Tinet han llegado Bcnet (www.bcnet.upc.es/), impulsada desde la Universidad Politécnica, Callús (www.pangea.org/callus), CornellàNet (www.cornella.net), VallèsNet (www.vallesnet.org), etc.
En Barcelona, asociadas a BCNet han surgido RavalNet, GràciaNet, Sant AndreuNet, Nou BarrisNET o Xarxa3 (Sants-Montjuic). Finalmente, hay que destacar que Barcelona acogió en noviembre de 2000 el primer Congreso Mundial de Redes Ciudadanas (www.cnglobal2000.org) CN 2000 y será la sede del Consorcio de Redes Ciudadanas, el Global Congress Network Partnership, un organismo internacional que acogerá comunidades virtuales de todo el mundo.
Como decía al comienzo de este apartado, la principal característica de las redes ciudadanas es que ninguna es igual. Con todo, se pueden identificar unos denominadores comunes a través de declaraciones sobre objetivos y evaluaciones. Un año después de la puesta en marcha de Tinet, Manuel Sanromà hacía la siguiente valoración: "Posiblemente el aspecto más positivo es la asociación del espacio virtual con el espacio territorial, físico. La gente no quiere conectarse con la otra parte del mundo, lo que le gusta -y disfruta haciéndolo- es comunicarse con los vecinos de su espacio territorial próximo, de su ciudad" (10).

"La principal característica de las redes ciudadanas es que ninguna es igual. Con todo, se pueden identificar unos denominadores comunes a través de declaraciones sobre objetivos y evaluaciones".


Web del Ayuntamiento
de Terrassa,
uno de los municipios pioneros en la aplicación de
las nuevas tecnologías en las relaciones con los ciudadanos.
© Enriqe Marco  

Los objetivos de futuro ayudan aún más a entender las redes ciudadanas. En junio de 2000 se reunían en Tarragona representantes de las redes ciudadanas de Cataluña, que creaban la Associació Catalana de Xarxes Ciutadanes y aprobaban el manifiesto de Tarragona ("Internet es de los ciudadanos") en la línea del manifiesto de Seattle. Las líneas básicas del manifiesto son: Internet es mucho más que negocio y ocio; el acceso y uso de la red es un nuevo derecho ciudadano; en el mundo global los ciudadanos corren el peligro de convertirse en usuarios/clientes; las administraciones no pueden omitir su responsabilidad, deben actuar coordinadas, y hay que actuar bottom-up (redes) y no top-down (centralismo), y las redes ciudadanas, actuando de forma coordinada con la Administración y la iniciativa privada, pueden abordar estos retos.
El desarrollo y crecimiento de las redes abren también nuevos interrogantes: ¿Qué estatus tienen estas redes ciudadanas en relación con las ciudades territoriales existentes? ¿Son un nuevo tipo de ciudad? ¿Alguien puede ser propietario de la red ciudadana? ¿Quién decide las normas de participación y el uso de la red? ¿Cómo se resuelven los conflictos?

[notas]

1 Se puede acceder al texto del libro en: http://www.echo.lu/info2000/fr/publicsector/.
2 MANUEL CASTELLS. Internet y la sociedad real. Lección inaugural (octubre de 2000) del programa de doctorado sobre la información y el conocimiento de la Universidad Abierta de Cataluña. http://campus.uoc.es/web/cat/articles/castells/castellsmain.html.
3 La Vanguardia, especial "Barcelona ciudad digital", 11 de mayo de 1999, p. 9.
4 JORDI SÁNCHEZ. "Comunicació política i noves tecnologies". En; Informe de la comunicació a Catalunya 2000. Bellaterra: Institut de la Comunicació de la Universidad Autónoma de Barcelona, 2000, pág. 371-378.
5 XAVIER MARCET. La agenda local de la Sociedad de la Información. Universidad de Verano de Terrassa (julio de 2000). http://www.localret.es/docs/alsi.ppt.
6 Las reflexiones se han realizado a partir del espacio de documentación (fragmentos de artículos de Bernat López, Jordi Serra, Jordi Sánchez y Andreu Riera Jorba) de democràciaweb. http://democraciaweb.org/demoa.htm.
7 Véase también la lección inaugural de la Universidad Abierta de Cataluña.
8 MANUEL SANROMÀ. "Les webs municipals y la comunitat local: les xarxes ciutadanes", incluido en la jornada sobre Pàgines web i administració local. Sant Boi de Llobregat, octubre de 2000. http://localret.es/docs/msanroma.ppt.
9 Ponencia de Artur Serra en el Primer Congreso Global sobre Redes Ciudadanas (noviembre de 2000) en Barcelona. http://www.cnglobal2000.org/doc/arturpaper.doc.
10 MANUEL SANROMÀ. "Las redes ciudadanas". La factoría, n.º 8, febrero de 1999. http://www.lafactoriaweb.com/artículos/sanroma.htm